Un suceso que ha consternado a la comunidad local salió a la luz tras el violento ataque perpetrado por una menor de apenas 12 años contra su madre y su padrastro. Según las declaraciones de las víctimas, la agresión se produjo luego de que los adultos intentaran corregir la conducta de la niña, quien presuntamente mantenía una relación sentimental con un joven de 16 años.
El relato de los hechos
Marco Emilio Jiménez, padrastro de la menor, narró los angustiantes momentos vividos durante la noche del ataque. Según su testimonio, la familia se había retirado a descansar poco después de las labores habituales. Sin embargo, una complicación de salud fortuita evitó lo que pudo ser una tragedia mortal.
"Me levanté porque tenía una tosecita y no podía respirar bien. Al dar apenas dos pasos, ella ya estaba escondida entre una barrica y una silla. Ahí mismo me dio la primera puñalada", relató Jiménez, quien todavía presenta las secuelas físicas del ataque.
El hombre explicó que la menor intentó herirlo en el rostro, pero logró defenderse antes de que ella arremetiera también contra su madre. "La suerte fue que no nos dormimos profundamente, si nos hubiéramos dormido, nos mata", añadió visiblemente afectado.
Conflictos previos y conducta
El detonante de la agresión parece estar vinculado a la resistencia de la menor a las normas del hogar. Los tutores informaron que la niña ha intentado convivir maritalmente en al menos tres ocasiones con un adolescente del vecindario.
Antes del suceso, la madre le había pedido a la niña que se fuera a dormir, a lo que ella respondió tajantemente: "Yo no tengo sueño". Minutos después, aprovechando la oscuridad, se posicionó al lado de la cama de la pareja armada con un cuchillo.
En manos de las autoridades
Tras el incidente, la familia ha decidido dejar el caso bajo el amparo de la ley. La menor se encuentra actualmente bajo la jurisdicción del Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes, donde se determinarán las medidas a seguir dada su condición de inimputabilidad por edad, pero considerando la gravedad del acto violento.