Jóvenes políticos brasileños claman por un cambio generacional
Los miembros del PSDB diestros en los medios sociales quieren separarse de la corrupta alianza gobernante.


Aunque sólo tiene 33 años, la política brasileña Shéridan Estérfany Oliveira de Anchieta ya ha tenido una vida plena.


Ella es una ex primera dama de Roraima, un estado de la Amazonía brasileña; tiene una hija de 16 años a punto de ingresar a la universidad; y fue una de las pocas mujeres que obtuvo un escaño en el congreso federal durante las últimas elecciones de 2014.


Ahora ella y un grupo de jóvenes legisladores de su Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, por sus siglas en portugués) están aplicando su juvenil energía a la política nacional.


Conocidos como los “cabeça pretas”, vagamente traducido como los de “cabellos negros”, estos progresivos jóvenes están presionando a los “cabeça brancas”, o los mayores de pelo blanco del PSDB — el socio más importante de la coalición gubernamental del presidente Michel Temer, quien pertenece al Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, por sus siglas en portugués) — para que se separen de la alianza gobernante. Esto está sucediendo después de que el presidente brasileño fuera capturado en cinta el mes pasado al parecer discutiendo sobornos con Joesley Batista, el jefe de la empacadora cárnica JBS.


“Éste es un partido que nunca le ha fallado a Brasil”, dijo la Sra. Oliveira de Anchieta en las oficinas del PSDB en el congreso de Brasilia.


Mientras que los poderosos del partido PSDB se están resistiendo hasta ahora a estos llamados, la creciente influencia disruptiva de los legisladores más jóvenes, diestros en medios sociales, en uno de los tres partidos políticos más importantes de Brasil es un signo de las cosas por venir en la política nacional, según los analistas.

El país más grande de Latinoamérica está padeciendo de una aparentemente interminable crisis ética tras una amplia investigación de corrupción en Petrobras, la empresa petrolera estatal, y tras los resultantes acuerdos de culpabilidad de la mayor empresa constructora del país, Odebrecht, y de la empacadora cárnica JBS.


Los cinco presidentes más recientes del país han sido implicados, así como un tercio del gabinete del Sr. Temer, un cuarto del senado y una gran porción del congreso. JBS indicó que había pagado sobornos a 1,839 políticos pertenecientes a la mayoría de los partidos y en la mayoría de las regiones de Brasil.


“Se necesita un cambio generacional”, declaró Carlos Melo, un politólogo de Insper, una universidad de negocios en São Paulo. “Los partidos están agotados, necesitan rejuvenecerse”.

Según los analistas, El PSDB es un buen ejemplo de lo anterior. Al envejecido patriarca del partido, el expresidente Fernando Henrique Cardoso, se le atribuye haber reprimido la histórica maldición económica brasileña de la inflación durante la década de 1990.


Pero en la actualidad, el PSDB está sumido en acusaciones de corrupción. Como parte de sus acuerdos de culpabilidad, los ejecutivos de JBS también grabaron al senador Aécio Neves, un líder nacional y ex candidato presidencial del PSDB, pidiendo R$2 millones. El Sr. Neves afirmó que el dinero era un préstamo personal, no un soborno. Él ha sido suspendido del Senado en espera de una investigación.

A algunos miembros del PSDB les preocupa que el escándalo del Sr. Neves y el apoyo del partido al Sr. Temer estén dañando irrevocablemente su imagen pública.


“Hoy en día, el PSDB es sólo otro partido entre muchos con una serie de problemas que son muy similares a los demás”, declaró Carlos Sampaio, el vicepresidente del PSDB.

Él dijo que su grupo quería que el partido se saliera del gobierno y que entregara los ministerios ocupados por los políticos del PSDB, pero que al mismo tiempo continuara apoyando un programa de reforma que está impulsando el Sr. Temer en el Congreso. Considerada crítica por el mercado, la reforma más importante es una revisión del costoso sistema de pensiones del país.


El Sr. Sampaio negó que los rebeldes del PSDB estuvieran formados sólo por los “cabellos negros”. Siendo un cincuentón, el mismo Sr. Sampaio reconoce que a él ya no se le puede clasificar como un joven.

Pero la percepción entre otros miembros del congreso es que los políticos más jóvenes del PSDB son los disidentes más apasionados. Diez de los 46 miembros del PSDB de la cámara baja tienen menos de 40 años de edad, el mayor número de miembros jóvenes en comparación con los otros partidos.


“El PSDB cuenta con un enorme grupo de jóvenes legisladores que están muy influenciados por los medios sociales y esto a veces crea inestabilidad dentro del partido”, comentó Arthur Maia, el relator de la reforma de pensiones quien es un aliado del Sr. Temer y pertenece al Partido Popular Socialista (PPS).

Aunque estos políticos más jóvenes son una señal del futuro, los analistas advierten que un cambio total tomará varios ciclos electorales.


Un estudio realizado por el sitio web Congressoemfoco descubrió que el 85 por ciento de los 23 legisladores de la Cámara de Diputados menores de 30 años tenían conexiones políticas familiares. Además, uno de cada cuatro ya se enfrenta a procesos judiciales por “ilegalidades” presuntamente cometidas durante las elecciones o durante su mandato.


De hecho, la Sra. Oliveira de Anchieta también ha tenido su cuota de controversias. La Fiscalía de su estado natal de Roraima, en la Amazonía brasileña, ha entablado varias acciones judiciales en su contra y en contra de su ex esposo, el previo gobernador del estado de Roraima, José de Anchieta Júnior.


Éstas incluyen acusaciones de que ellos gastaron cerca de R$40 mil de dinero público usando el avión Lear oficial del estado para transportar desde Río de Janeiro a un músico de funk, MC Sapão, o Gran Rana, para la fiesta de cumpleaños de la Sra. Oliveira de Anchieta en 2010. Ella niega haber cometido algún delito.


“Yo no veo que este proceso de rejuvenecimiento se dé en las próximas elecciones”, dijo el Sr. Melo de Insper, en relación con el anticipado cambio generacional en la política. “Éste será un proceso más lento que eso”.

Por Joe Leahy y Andres Schipani (c) 2017 The Financial Times Ltd. All rights reserved.


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Escrito Por Redaccion M
Saturday, June 24, 2017
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