Muñoz explica que los desaprensivos no le permiten entrar al terreno de unas siete tareas de tierra, de las cuales tiene documentos que avalan su legalidad.
Dijo que la última vez que visitó el lugar le lanzaron varios machetazos y tuvo que salir corriendo.
Señaló que al poner la situación en conocimiento del director regional nordeste de la policía, Juan Pablo Ferreiras Veras, retornó la esperanza de recuperar los terrenos.