SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – Dos jóvenes que fueron conducidos por agentes de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) en esta ciudad, aseguraron ser inocentes de los cargos que se les imputan y afirmaron que su detención obedece a un intento de perjudicar su reputación.
Uno de los detenidos, conocido popularmente como «Popa», expresó ante las cámaras que no tiene conocimiento real de las acusaciones en su contra. Entre risas y gestos de incredulidad, el joven manifestó que la comunidad sabe que él «no anda en malos pasos».
«Es un daño que me quieren hacer afuera… la gente sabe que yo no tengo que ver con nada y como quiera me llevan para abajo», declaró «Popa» mientras era trasladado por los pasillos del destacamento policial.
Acusaciones de robo
Por su parte, el segundo detenido, quien acompañaba a «Popa», fue más específico sobre los motivos de su arresto. Según sus declaraciones, se le acusa de haber sustraído un teléfono celular, versión que desmintió categóricamente.
El joven alegó que las autoridades ya habían detenido previamente a la persona responsable del robo y que, a pesar de ello, procedieron con su arresto. «Me están acusando de un robo de un teléfono… ellos saben que agarraron al muchacho con el robo y lo soltaron, y yo estoy preso aquí», denunció.
Durante el intercambio con la prensa, los detenidos instaron a las supuestas víctimas a presentarse ante las autoridades para sostener las acusaciones. «Eso es lo que yo quiero saber, que el querellante venga aquí», puntualizó uno de los prevenidos.
Hasta el momento, las autoridades policiales no han emitido un comunicado oficial detallando los cargos específicos o si existen órdenes de arresto previas contra los individuos. Se espera que en las próximas horas sean puestos a disposición del Ministerio Público para los fines legales correspondientes.